miércoles, 23 de abril de 2014

La cosa más loca que me pudo pasar fue eso de querer actuar



Siempre quise ser distinta a los demás, y creo que lo logré. Recuerdo que a los doce años no solía jugar con mis barbies, me encantaba ponerlas en mi habitación solo de adorno, yo jugaba a repetir y repetir cualquier texto que encontrara una y otra vez, desde chiquita siempre jugando a eso: a ser actriz. Solo que el jueguito nada que se acaba, tengo 16 años y aún así es mi juego favorito.

Recuerdo con mucho amor, humildad y un poco de pena, el primer papel que tuve que hacer en una obra de teatro, por mi falta de conocimiento en ese momento. Fue mi primer juego escénico frente a muchas personas que no conocía y quise seguir jugando. A los trece años, no jugaba a tener novio, jugaba a crear muchas coreografías y bailarlas en cualquier parte frente a cualquier persona. A los catorce años, seguía y seguía jugando, no me interesaba ir a los cumpleaños de mis amigos, más me interesaba lograr aprender el abecedario fonético, que me costó muchísimo. A los quince años, pasaron tantas cosas en mi vida, nunca imaginadas pero muy bien recibidas.

El arte definitivamente me ha enseñado que leer un libro, no es lo mismo que sentirlo, escribir una nota no es lo mismo que contar una historia, representar una obra clásica es admirarla, amarla, comprenderla y sostenerla. Me ha enseñado que la poesía no necesariamente tiene que tener rima, y que el poema es el mejor idioma del amor.

Si amas el arte: permitir que entre a tu vida será tu decisión, comprender sus bellas líneas será tu decisión, leer la mirada de la persona que amas sería una gran opción, cantar una canción será un gran alivio, escribir tus sentimientos en una noche de luna se convertirá en una de tus grandes pasiones, entender los mensajes ocultos del cine será tu gran sorpresa, darte cuenta de cómo madura la gente a tu alrededor será tu gran ilusión, admirar a un gran pintor será tu alucinación, la caricatura será tu gran adoración, ver cigarrillos será tu maldición, y sobre todo, comenzar a ver el mundo con otra mirada pero con los mismos ojos será por siempre tu bendición.

Lo que más amo de eso de actuar, es que no solo me llena de completa felicidad y muchas otras emociones, sino que consigo trajo personajes inolvidables, momentos inigualables, personas irremplazables, pulseras baratas. Me llenó de libros de amor, historias mágicas, canciones perfectas, sueños que nunca imaginarías, personas indeseables, amores no esperados pero aún comprendidos y anhelados, sonrisas bellas, lágrimas horrendas. Y finalmente, lo más importante me regaló lazos fuertes y amistades perfectas y concretas.

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